martes, 12 de noviembre de 2013

Texturas musicales

Texturas musicales
Así  como se combinan hilos gruesos o finos, colocándoseles  muy juntos  o espaciados para formar  telas y tejidos de variada calidad y espesor, así  se entrelazan los sonidos para producir las  texturas musicales. Este elemento consiste en la disposición y orden interno (horizontal y/o vertical) de los sonidos. En la música occidental se usan tres diferentes texturas: Monódica, Contrapuntística o Polifónica  y Homofónica.

Textura  Monódica: Es la mas sencilla de todas. Contiene una sola voz o línea melódica, generalmente cantada, sin acompañamiento instrumental. En caso de que se use algún instrumento, éste se limita a doblar la misma melodía al unísono o a la octava.
La textura monódica fue de uso constante durante la antigüedad. Esto incluye la expresión musical de la cultura grecolatina y las obras de la liturgia de la iglesia católica, específicamente el canto Gregoriano. En la actualidad está prácticamente en desuso en la música académica.


Textura Contrapuntística o Polifónica: El ocaso de una sola voz llegó definitivamente hacia el siglo XVII, cuando se afirmó el contrapunto en la etapa histórica conocida como Ars  Antiqua.
En esa época a las notas se les llamó “punctum” (puntos). El nuevo estilo de composición consistió en tomar una melodía gregoriana y a cada “punctum” o ponerle otro, a distancia de un intervalo de cuarta
Es por esta razón que al estilo de oponer nota contra nota se le llamó contrapunto.
Consecuentemente, al constar de dos melodías, esta textura dejó de ser melódica para convertirse en polifónica (varias voces).
 La textura contrapuntística o polifónica es la mas compleja de escuchar y entender. En ella se entrelazan dos o más líneas melódicas, todas de igual importancia, lo que significa que hay que atender a varias melodías al mismo tiempo. Esto es lo que en música se conoce como “escuchar en sentido horizontal”.
La textura polifónica tuvo su época de oro en el Renacimiento, donde el ideal sonoro era la igualdad de importancia entre las cuatro líneas melódicas principales correspondientes a las voces de soprano, contralto, tenor y bajo. Durante esa era empezaron a destacarse algunas líneas melódicas del conjunto, hasta  llegar  en el Barroco a sobresalir las dos  voces superiores  y la línea del bajo.

El estilo de Juan Sebastián Bach representa la culminación en un solo compositor del contrapunto vocal e instrumental.

Textura Homofónica: Esta   textura  es aquella en que sobresale una sola voz o línea melódica, generalmente la superior, con un acompañamiento armónico constituido por el resto de los sonidos que se subordinan a la preponderancia de esa melodía.
La textura Homofónica  ha sido de uso constante desde el Rococó y el Clasicismo en adelante. Es también la que usualmente se utiliza en la música popular. Podemos sintetizar  este elemento como el uso de melodía con “acompañamiento” (armonía).



Extraído de: El universo de la música. 
Autora:  Catana Pérez de Cuello



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