Texturas
musicales
Así como se
combinan hilos gruesos o finos, colocándoseles
muy juntos o espaciados para
formar telas y tejidos de variada
calidad y espesor, así se entrelazan los
sonidos para producir las texturas
musicales. Este elemento consiste en la disposición y orden interno (horizontal
y/o vertical) de los sonidos. En la música occidental se usan tres diferentes
texturas: Monódica, Contrapuntística o
Polifónica y Homofónica.
Textura Monódica: Es la mas sencilla de todas. Contiene
una sola voz o línea melódica, generalmente cantada, sin acompañamiento
instrumental. En caso de que se use algún instrumento, éste se limita a doblar
la misma melodía al unísono o a la octava.
La textura monódica fue de uso constante durante la
antigüedad. Esto incluye la expresión musical de la cultura grecolatina y las
obras de la liturgia de la iglesia católica, específicamente el canto
Gregoriano. En la actualidad está prácticamente en desuso en la música
académica.
Textura
Contrapuntística o Polifónica:
El ocaso de una sola voz llegó definitivamente hacia el siglo XVII, cuando se
afirmó el contrapunto en la etapa histórica conocida como Ars Antiqua.
En esa época a las notas se les llamó “punctum”
(puntos). El nuevo estilo de composición consistió en tomar una melodía
gregoriana y a cada “punctum” o ponerle otro, a distancia de un intervalo de
cuarta
Es por esta razón que al estilo de oponer nota
contra nota se le llamó contrapunto.
Consecuentemente, al constar de dos melodías, esta
textura dejó de ser melódica para convertirse en polifónica (varias voces).
La textura
contrapuntística o polifónica es la mas compleja de escuchar y entender. En
ella se entrelazan dos o más líneas melódicas, todas de igual importancia, lo
que significa que hay que atender a varias melodías al mismo tiempo. Esto es lo
que en música se conoce como “escuchar en sentido horizontal”.
La textura polifónica tuvo su época de oro en el
Renacimiento, donde el ideal sonoro era la igualdad de importancia entre las
cuatro líneas melódicas principales correspondientes a las voces de soprano,
contralto, tenor y bajo. Durante esa era empezaron a destacarse algunas líneas
melódicas del conjunto, hasta
llegar en el Barroco a sobresalir
las dos voces superiores y la línea del bajo.
El estilo de Juan Sebastián Bach representa la
culminación en un solo compositor del contrapunto vocal e instrumental.
Textura
Homofónica: Esta
textura es aquella en que sobresale una sola voz o
línea melódica, generalmente la superior, con un acompañamiento armónico
constituido por el resto de los sonidos que se subordinan a la preponderancia
de esa melodía.
La textura Homofónica ha sido de uso constante desde el Rococó y el
Clasicismo en adelante. Es también la que usualmente se utiliza en la música
popular. Podemos sintetizar este elemento
como el uso de melodía con “acompañamiento” (armonía).
Extraído de: El universo de la música.
Autora: Catana Pérez de Cuello
Autora: Catana Pérez de Cuello
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